Proyecto Solidario
Como Colegio confesional, nuestro Instituto ha trabajado desde su nacimiento involucrando a su personal y estudiantes en lo que hoy denominamos Proyectos Solidarios. Dichos Proyectos fueron variando en sus destinatarios, en sus acciones y en sus protagonistas.
Esta Institución está convencida de la importancia de ofrecer una educación integral, formativa, ya que su misión es "formar egresados competentes, éticamente responsables, que fomenten y practiquen el amor y el servicio a Dios y a sus semejantes”, plasmando en su visión este último aspecto (el del servicio) al explicitar que se desea ser una comunidad reconocida, entre otros aspectos, por “su obra solidaria y de interacción con la comunidad”. Tal objetivo guía el esfuerzo por promover y favorecer una vinculación solidaria entre la escuela y la comunidad, porque sabemos que la educación de nuestros alumnos en una ética solidaria y de participación ciudadana será mucho más convincente si la propia Institución educativa genera momentos para poner en práctica esos valores. Propiciar el servicio a la comunidad aumenta la significatividad de los aprendizajes escolares, mejorando, a su vez, la calidad educativa.
Los adolescentes, hoy más que nunca, necesitan saber que sus acciones pueden significar algo, que pueden mejorar la realidad en la que están inmersos. Y siendo que existe la necesidad de vincular lo aprendido en el aula con la vida real, y que lo que se vive cotidianamente puede ser repensado en el aula, tal interacción ofrece otra oportunidad para descubrir un nuevo sentido a lo aprendido.
A modo de diagnóstico de nuestra propia realidad, podemos decir que las características de esta comunidad hacen que los adolescentes, en general, no sean frecuentes testigos ni protagonistas de necesidades básicas insatisfechas. Es por ello que el Instituto planificó la realización de este proyecto solidario con el fin de que nuestros alumnos puedan sensibilizarse ante la realidad que viven otros pares en contextos con realidades distintas a la nuestra, lo que los incentivará a trabajar para ayudarles a resolver algunas de las carencias que poseen otros niños y jóvenes, siendo motivados por el amor al prójimo y el conocimiento de los derechos que los amparan. Tal posibilidad la ofrecen instituciones como el “Ministerio Merendero Emanuel” en la ciudad de José C. Paz (Buenos Aires); el desayunador organizado por la Iglesia Adventista de la Universidad Adventista del Plata y el departamento de “Dorcas” de la misma organización, localizados en Lib. San Martín (Entre Ríos); como así también distintas escuelas localizadas en la ciudad de Uspallata (Mendoza), con quienes se ha establecido contacto.
Última actualización: 14/11/2011

