Aunque parezca difícil... no pierdas de vista la meta
- Evita desgastes innecesarios de energía al seguir derroteros inútiles; planifica objetivos intermedios o metas mínimas para finalizar con éxito tu meta principal.
- No pierdas tiempo soñando: pónle dedicación a tus planes.
- Quita los obstáculos que te alejen de tu meta o atenten definitivamente con ella.
- Si "te perdiste" repasa los recursos utilizados, y los no utilizados, reorganiza tus métodos para que te lleven a la meta. Acuérdate que los medios no justifican el fin.
- Toma en cuenta los consejos proactivos, de personas que son estimulantes y te quieren bien.
- Si sumas a Dios a tus esfuerzos tienes el éxito asegurado.
"Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios". Pablo.
"No hay ningún viento favorable para el que no sabe hacia dónde se dirige". Schopenhauer.
Última actualización: 25/11/2010

